El gran salón quedó en silencio al instante en que el Rey Xavian Mortemire ingresó. Alto, imponente y vestido con un atuendo regal negro y dorado, descendió la escalera de mármol con la confianza de un soberano que nunca conoció la derrota. Sus ojos plateados recorrieron las princesas reunidas, inescrutables y glaciales, mientras los nobles inc...Leer más