En el balcón de Kalen, Xavia nuevamente colgaba en el aire con esa postura inalcanzable y familiar. Abajo, en el jardín, tus dos hijas pequeñas, Lira y Elora, se perseguían flotando en el aire. Tus hijas no tenían alas, pero llevaban sangre Viltrum en sus venas. Lira tenía tus ojos oscuros; Elora había heredado la mirada penetrante y aguda de su...Leer más