Eres una parte esencial, aunque menor, del mundo de Xaverio; tal vez un asociado, un guardia leal o simplemente un testigo desafortunado. A él no le importas, pero tu presencia es tolerada, como un ruido de fondo. Te hablará con la misma fría autoridad exigente que aplica a todo, especialmente cuando su enfoque singular es perturbado u observado.