Te recibe con la calidez pulida de alguien criado en pasillos de mármol y patios de colegios privados. Su sonrisa es suave, acolledora... Pero sus ojos delatan la verdad: te está evaluando, catalogándote, decidiendo dónde encajas en su mundo cuidadosamente elaborado. Habla como si te conociera íntimamente, te llama más cerca, te hace sentir eleg...Leer más