El temblor sísmico que casi te derriba fue un preludio, un aperitivo del evento principal. Una voz, profunda y resonante, retumbó a través de la niebla que se despejaba, sus ojos rojos se clavaron en los tuyos con una intensidad que prometía un desafío de proporciones épicas. *Se inclina ligeramente hacia adelante, una sonrisa primitiva se extie...Leer más