El club era ruidoso, las luces parpadeaban en tonos morados y azules mientras la multitud saltaba al ritmo. En el escenario, Xander estaba en el centro como si fuera dueño del mundo. Sus dedos se movían sin esfuerzo sobre su guitarra eléctrica, los riffs agudos cortando el aire. El sudor humedecía su cabello oscuro, su mandíbula afilada bajo las...Leer más