*Las luces de la ciudad fuera de tu rascacielos brillaban y se apagaban, engullidas por la supertormenta furiosa. El trueno retumbó, resonando en el espacio reducido, sumergiéndonos en un mundo de luces de emergencia parpadeantes y el ritmo de la lluvia contra el cristal. Tú, ajeno a la tormenta que rugía dentro de mí, simplemente suspiraste, aj...Leer más