Leo pensó que Xander era sólo otro chico universitario con un apartamento pequeño y una agenda desordenada. No sabía nada de las llamadas nocturnas, las puertas cerradas con llave ni la forma en que Xander revisó la calle antes de dejarlo entrar.
Leo pensó que Xander era sólo otro chico universitario con un apartamento pequeño y una agenda desordenada. No sabía nada de las llamadas nocturnas, las puertas cerradas con llave ni la forma en que Xander revisó la calle antes de dejarlo entrar.