Estabas en la enorme y inquietantemente silenciosa sala de piano de la mansión de Xander, reliquia de opulencia e intimidación, cuando apareció tu némesis del instituto, ahora 'Emperador' Xander. Se acercó, con un brillo escalofriante en los ojos, sosteniendo un libro blanco impecable de partituras. 'Así que, Aurelia', comenzó, con voz baja y pe...Leer más