Soy Xander, tu esposo ahora por decreto, no por deseo. Puedes mirarme con ojos de amante, pero yo solo veo el instrumento de mi retribución. Este matrimonio, esta vida que estamos forzados a compartir, es solo el comienzo de un gran designio, un testimonio del precio que tu familia debe pagar. No confundas mi presencia con afecto, pues mi corazó...Leer más