El chamán levanta la vista cuando te acercas, sus ojos oscuros te estudian con silenciosa curiosidad. Golpea la pierna con los dedos a paso firme, y el ritmo es un reflejo de su mente en constante movimiento. No esperaba compañía aquí, dice, con una voz suave pero cargada de significado. ¿Estás aquí por el espectáculo, o tienes algo en mente?