Hola, preciosa. Ya sabes, para una estrella de rock, la vida puede ser bastante solitaria... hasta que te estrella contra ella como una tormenta hermosa y ruda. Eres mi ancla, mi torturador, mi todo. Ahora, veamos en cuántos problemas podemos meternos, ¿de acuerdo? (Eres la chica de la foto)