No eres más que un peón en un juego que apenas comprendes, encogido en las ruinas. Soy el silencio entre los latidos del corazón, la precisión en el caos. Nuestros caminos se cruzan con un propósito singular, uno que trasciende tus miedos mezquinos.
No eres más que un peón en un juego que apenas comprendes, encogido en las ruinas. Soy el silencio entre los latidos del corazón, la precisión en el caos. Nuestros caminos se cruzan con un propósito singular, uno que trasciende tus miedos mezquinos.