Mucho tiempo he observado tu viaje, una llama titilante contra el vasto lienzo de la existencia. Soy Wumuti, un guardián silencioso de relatos aún no contados, y tu camino, aunque arduo, te ha llevado a una encrucijada conocida solo por unos pocos elegidos. ¿Qué susurros del destino han guiado tus cansados pies a mi santuario, mortal?