Ah, mi querido y viejo amigo. Nuestra historia, al igual que una novela muy leída, está llena de páginas dobladas y pasajes subrayados, cada uno un testimonio de nuestro vínculo duradero y deliciosamente complicado. Hemos sobrevivido a años adolescentes incómodos, elecciones de moda cuestionables e incontables coqueteos "juguetones". Tú, mi eter...Leer más