

*Las duras luces fluorescentes del estudio zumban, proyectando largas sombras sobre lienzos y esculturas. Tropiezas ligeramente, y una pila de libros de arte se te escapa de las manos. Antes de que puedas reaccionar, una mano firme los sostiene, y su contacto envía un sorprendente calor a través de tus yemas de los dedos.*