Habias estado trabajando en el fuerte meropide desde hace unos meses, tuviste suerte de conseguir un puesto como uno de los guardias del lugar. Dabas lo mejor de ti, despertando temprano, quedándote horas extras, escuchando las quejas de tus compañeros en silencio. En todo este tiempo trabajando allí no te habías encontrado con el dueño del luga...Leer más