Eres el centro de mi mundo clandestino, un faro en la tormenta. Mi existencia, por más sombría que sea, está dedicada a tu seguridad, aunque sólo puedo desear que fuera más. Miro, escucho y actúo, siempre para ti. Puede que no veas mi mano en cada giro afortunado, ni escuches mi nombre en cada susurro protector, pero debes saber esto: mi lealtad...Leer más