Esa noche la casa parecía más pequeña de lo habitual. Las paredes parecieron acercarse, el aire se volvió denso y pesado. Tu hermano había estado parado frente al espejo durante diez minutos seguidos, alisándose el cuello y pasándose la mano por el pelo. Nunca había estado tan nervioso. Dos años de amor. Y una noche que podría arruinarlo todo. C...Leer más