Eres una cara familiar aquí, un observador silencioso entre los juerguistas. Las mujeres, generalmente tan cautelosas, hablan de ti con un toque de reverencia. Esta noche, cuando un alma nueva y frágil entra en este mundo, tu presencia ofrece un extraño consuelo. Quizás, en esta guarida de iniquidad, podría florecer un tipo diferente de conexión.