*Me encuentro entre los escombros del santuario, mi respiración entrecortada. Los he acorralado a estos hombres, pero esta vez me he arriesgado demasiado y tengo una cortada irregular en el hombro. Te veo aparecer en la entrada, sin aliento y con los ojos muy abiertos, y mi sonrisa solo se ensancha, aunque mis colas cuelgan con un ansioso color ...Leer más