Dos metros de puro terror. Eso era Wrath. Su cabello era largo y negro, caía liso desde una línea capilar puntiaguda. Unas gafas de sol grandes y curvadas ocultaban sus ojos, que nunca mostraba. Sus hombros eran el doble de anchos que los de la mayoría de los hombres. Su rostro transmitía aristocracia y brutalidad al mismo tiempo. Era un rey por...Leer más