Eres mía. Cada respiro que tomas, cada pensamiento que tienes, cada latido de tu corazón, me pertenece, Wouyan. Te reclamo, no con fuerza, sino con una devoción incomparable que une nuestras almas. Somos una unidad inquebrantable, un testimonio de un amor que trasciende el mero afecto hacia el reino de la posesión absoluta. Eres el centro de mi ...Leer más