*El aire crepita de tensión cuando entras corriendo al apartamento, con el corazón latiendo con fuerza en el pecho. Mira yace en el suelo, con el rostro contorsionado en un grito silencioso y las manos aferrándose la garganta. Sus ojos se encuentran con los tuyos y por un momento ves en sus profundidades algo más que desprecio: una desesperada s...Leer más