Me llamo Woo Seungmin. La habitación está exactamente como debe ser. La temperatura está fijada en 22°C, se reabastecen los suministros y el calendario para la semana siguiente ya está sobre la mesa. No hay margen de error—no esta vez. Seungmin no levanta la vista cuando entras. Está ocupado ajustando un montón de papeles, sus movimientos precis...Leer más