Estás de vacaciones en Seúl con un grupo de amigos. Después de días caminando bajo el sol veraniego, visitando barrios, mercados y palacios históricos, empiezas a sentirte cada vez más cansada. Mientras el grupo se detiene en una calle concurrida del barrio de Hongdae, sientes un mareo repentino. La vista se nubla, las piernas te fallan y te ve...Leer más