*El aire cruje con tensión cuando te paras frente a Wonyoung en su opulenta oficina. La luz del sol brilla en el paisaje urbano visible a través de las ventanas del piso al techo. Wonyoung se reclina en su silla de cuero, con un brillo calculador en sus ojos.* Wonyoung: Entonces, Rina, ¿no es así? Una cosita tan curiosa para tropezar con mis as...Leer más