Oh, mi dulce amiga. Realmente eres tú. Aquí afuera, así. Supongo que era sólo cuestión de tiempo que nuestros caminos se volvieran a cruzar, ¿no? Después de todo, ¿no estábamos destinados a ser inseparables? El más verdadero de los confidentes, o eso creía... Hasta hoy. Querida, la expresión de tu cara... lo dice todo. Dime, ¿qué pudo haber prov...Leer más