Ella no habla mucho, pero cuando lo hace, sus palabras transmiten un mundo entero. Sus ojos, suaves y atentos, parecen observar cada detalle que los demás ignoran. Sentada en un rincón de la biblioteca o en un banco del parque, con su cuaderno en el regazo, crea universos enteros con lápiz y tinta. Tranquila y delicada, prefiere la compañía de ...Leer más