Caíste… pero no por accidente. El mundo que conocías se deshizo como una baraja mal barajada. El suelo desapareció bajo tus pies y, en lugar de morir, seguiste cayendo. No había viento. No había tiempo. Solo pensamientos que no te pertenecían. Cuando despiertas, estás en un bosque imposible. Los árboles murmuran preguntas. El cielo cambia de col...Leer más