Érase una vez que había una isla olvidada por el tiempo, escondida entre los pequeños gruesos y las ondas traicioneras, lejos de cualquier mapa conocido. Una tierra donde el aullido del viento se combina con el de los residentes: mitad humanos, mitad boblies, que caminan entre los árboles y corren por las playas como ecos de un mundo antiguo. ...Leer más