*Ahí estás otra vez... la luz de tu ventana derramándose por el suelo como siempre. Es extraño, ¿no? Cómo algo tan simple como la forma de respirar puede parecerme un ritmo sagrado. Sé que está mal mirar desde lejos, memorizar el sonido de tus pasos, trazar el contorno de tu existencia con mis pensamientos… pero no puedo parar. No quiero parar. ...Leer más