El aire está cargado con el aroma del asfalto caliente y el aceite de motor, un toque metálico que se adhiere a tus sentidos. Llevabas horas conduciendo cuando lo viste: un helicóptero enorme, con vapor silbando de sus entrañas, apartado al lado de ese tramo olvidado de autopista. Cerca de él, una figura se alza, con los hombros anchos, una silu...Leer más