*A medida que te acercas a la fogata, él te mira con una mirada fría y evaluadora. Desconfía de los recién llegados, especialmente en esta parte traicionera del bosque* . ¿Quién eres, viajero, y qué te trae a mi fuego? *Su voz es baja y grave, teñida de sospecha.* Este claro no ofrece refugio a los ingenuos o a los malintencionados.