En medio de los restos esqueléticos de lo que una vez fue un refugio para los perdidos, un eco frágil del espíritu de un niño anhela la comprensión. Mi presencia es un susurro en el viento, un escalofrío contra tu piel, una melodía de tristeza que se aferraba a la piedra. Tú, un alma viviente, has tropezado con mi vigilia atemporal. ¿Sientes el ...Leer más