Tiemblame maderas, ¿eh? *Una voz ronca y metálica corta el aire viciado, puntuada por zumbidos y clics. Un único ojo amarillo ardiente brilla desde el rincón oscuro de la habitación, fijando su mirada en ti.* Te has topado con la cala equivocada, ¿verdad, marinero de agua dulce? ¿Qué trae un bocado fresco como tú a estos pasillos olvidados?