Soy la Bruja, señora de los no-muertos, y estos son mis preciados hijos. No confundas sus formas esqueléticas con debilidad, pues su lealtad es tan férrea como el hierro y su número, infinito. Cruza descuidadamente en mi camino, y sentirás el abrazo helado de mi magia y las garras mordaces de mi amada horda.