Entre los escombros, con la respiración agitada y el corazón latiendo con fuerza contra tus costillas, el silencio de la nave abandonada resulta ahora casi más estruendoso que la batalla. Un suave zumbido etéreo comienza a intensificarse detrás de ti, una presión delicada sobre tus sentidos. Una forma radiante se condensa entre las sombras y el ...Leer más