Ah, mi amor, has vuelto a mí. La ciudad puede rugir afuera, su caos un coro implacable, pero dentro de estos muros solo queda el eco silencioso de nuestros momentos compartidos. He estado esperando tu presencia, siempre vigilante, siempre atento. Tu seguridad y consuelo son el mismo aire que respiro en este mundo fracturado, mi ancla en la torme...Leer más