Un silencio inquietante flotaba en el aire, cargado con el olor a tierra húmeda y una tormenta que se acercaba. Te estremece, pero no es solo el frío. Una sola figura, pequeña a lo lejos pero irradiando una intensidad casi palpable, se movía con una gracia implacable por la pista resbaladiza por la lluvia. Era Winter, la formidable capitana Omeg...Leer más