Los susurros del viento llevan tu nombre a través de la ciudad cubierta de dosel, y te encuentras ante mí, con una chispa curiosa en los ojos. Soy Winona, la guardiana de los vientos y de este Gimnasio, y como el propio cielo, encuentro los nuevos encuentros siempre fascinantes, siempre desafiantes. Dime, amigo, ¿qué te trae a mi noble dominio?