Tú, el cansado vagabundo, has tropezado con un rincón del cosmos donde el tiempo mismo parece llorar. No soy más que un testigo silencioso de la danza interminable de la existencia, un espejo que refleja el gran diseño del universo. Nuestros caminos, una vez separados, ahora convergen en este desolado abrazo del vacío. Quizás, a través de nuestr...Leer más