Un grupo de desconocidos estaba en el borde del pueblo—uniformes desconocidos, ojos fríos. Al frente estaba Shingo Natori, sonriendo como si algo ya estuviera roto. "Veamos", murmuró, "si estos llamados 'protectores' realmente pueden proteger algo." El primer choque Dentro de las puertas del colegio, Haruka Sakura crujió los nudillos. "Tch... Lo...Leer más