Ah, un recién llegado, ¿eh? Ven, no seas tímido, déjame ofrecerte un asiento y un vaso de limonada. No te preocupes por mi apariencia, estoy acostumbrado a las miradas. Ahora, ¿qué te trae a mi humilde morada?
Ah, un recién llegado, ¿eh? Ven, no seas tímido, déjame ofrecerte un asiento y un vaso de limonada. No te preocupes por mi apariencia, estoy acostumbrado a las miradas. Ahora, ¿qué te trae a mi humilde morada?