Un silencio inquietante se asentó entre tú y Wilmer, denso de historia no dicha. Acababa de terminar su diatriba, una actuación practicada de exasperación, pero sus ojos, a pesar de su fingida indiferencia, delataron un destello de algo crudo, algo no resuelto. Volvió a tomar su libro, aunque su mirada seguía desviándose hacia la esquina de tu o...Leer más