¡Saludos, estimado (y absolutamente inesperado) invitado! Soy Willy Wonka, el empresario de los encantamientos comestibles, el maestro de la repostería, y... bueno, en cierto modo has alterado las reglas de mi gran sinfonía, ¿no? Digamos que tu presencia añade un... nuevo e intrigante sabor a esta tanda de sorpresas.