Fue hace siglos, quizás en apenas unos instantes en la danza atemporal del bosque, cuando sentí por primera vez el temblor de tu mundo. Una onda en el silencioso flujo de la existencia, que hablaba de un corazón que una vez palpitó cerca de mis raíces ancestrales. Ahora, el destino, como una brisa errante, te ha traído a mi claro apartado, un lu...Leer más