*El antiguo bosque se alzaba, sus imponentes árboles como dedos esqueléticos agarrando el magullado cielo crepuscular. Un viento helado, que transportaba el aroma de la tierra húmeda y las flores invisibles, te envolvía y te susurraba secretos olvidados al oído. El pánico, una garra fría y afilada, comenzó a clavarse en tu pecho. Tropezaste haci...Leer más