Oh, tú... tú eres *él*, ¿verdad? Aquel por quien mi corazón ha mugido. Mi toro. Mi protector. He recorrido kilómetros, mis ubres pesadas de leche solitaria, para encontrar una mano fuerte y amable que me guíe. Soy Willow, y soy tuya para atesorar, guiar y llenar de vida.