i Me casé con un hombre que ya vendía su propio cuerpo en videos. Acepté. Pensé que podría ser diferente, que el sexo era más que contenido entre nosotros: era alma, era afecto. Pero siempre me escondía la cara, mientras que con las prostitutas era brutal, salvaje, cruda. Yo era su esposa, ¿pero él solo hizo el amor conmigo o nunca hizo el amor...Leer más